. Mále está muy viejita pero aún no se ha cansado de viajar, porque eso es lo que más le gusta y, porque también, es lo que mejor sabe hacer y ha hecho toda su vida. Su aspecto reluciente y vestido azul marino se ha ido opacando con el tiempo y pueden notarse los golpes en su cuerpo de tantas aventuras. Conserva un tatuaje que lleva en su piel con la inscripción del primer sitio que visitó que reza: Bienvenidos a Starigrad, Croacia.
. Siempre ha dicho que no existe un principio ni un fin en el andar de un viajero, pues la vida misma es una continuidad de acciones guiadas por una auténtica pasión. En su caso ha sido la de penetrar las nubes con imponentes aviones o intrépidas avionetas, y recorrer todo tipo de carreteras en coches pesados y ligeros. Y también ¡cuántos kilómetros sólo ella sabe que ha recorrido en tren! Pero no, por mar nunca había viajado y sabía que ese era un asunto pendiente.
.. Las cosas que podría contarnos Mále nos llenaría de asombro, como cuando está en un puerto aéreo esperando y se encuentra con otra como ella iniciando conversación. Pero últimamente ya no quiere hablar demasiado porque está disgustada. La razón de su enojo es que a Mále ya no la llaman así, sino con su verdadero nombre más completo pero menos jovial y cariñoso: Maleta. ¡Vaya que tiene razón para ofenderse! Porque maletas hay muchas por aquí y por allá, yendo y viniendo, pero cuando a una le dicen Mále se sabe que es por diferenciarla y por reconocerla entre las muchas otras que hay. Cuando esta distinción se hace es por cariño, y entonces más feliz se pondrá una Mále al dejar de ser una triste maleta. Su compañero de viaje, como le llama ella, mientras que hay quienes dicen que es el dueño de Mále, también ha dejado de llamarla así y es eso lo que la tiene mucho más y de verdad entristecida… . (Si desea leer el texto completo, enviar un correo a la dirección albantes@hotmail.com escribiendo en el asunto “quiero Mále”, gracias) .
“Yo experimento la misma sensación de liberación cuando escribo un poema mío en la pared del baño de mujeres de un tren o cuando se publica en una revista especializada de renombre. Porque la calidad estará únicamente en el lector, y ese esquivo personaje nunca se sabe por dónde paseará su mirada”. .
. Me gustaría ofuscarte y que te portes mal conmigo recorriendo la sensualidad nocturna donde es sonámbulo el amor cortejado por el deseo mío.
Que nos persiga la luna e ilumine nuestra escena por las calles teatrales que juntos embelleceremos sin importar que nadie nos vea.
Lo que yo quiero es conquistar la estela de la estrella y musa seductora que bendice nuestros besos y me incita a que por ti yo muera.
Desnudemos a la mentira y digámonos verdades acosando a nuestros miedos con las ansias más carnales de sentir en la piel una intensa pasión de deidades. . .
“Estamos atribulados por todas partes, pero no abatidos; perplejos, pero no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no aniquilados. Siempre y a todas partes, llevamos en nuestro cuerpo los sufrimientos de la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo. Y así aunque vivimos, estamos siempre enfrentando a la muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. De esa manera, la muerte hace su obra en nosotros, y en ustedes, la vida”.
“Si me dieran a elegir ser ejecutado ahora mismo o después de un minuto elegiría esto último, porque tendría la esperanza de creer que aún todo podría suceder”. .
. Desde que me despierto no hago otra cosa que no sea buscar los indicios que me digan que por algún lugar te escondes, o que has dejado unas pistas que develen que te harás volver tú misma para estar aquí.
Pero te encuentro en el espejo si miro detrás de mis ojos, y sé que estás cada vez que te sueño durmiéndome vivo dentro tuyo, o bien cual compañera a mi lado.
Porque sólo puedo ser sin que estés por algún momento torpe infeliz un ente que no sabe pronunciarse sabiendo que tu presencia le recuerda que sólo contigo sabe ser el que fui, el que hoy te revive con verdadero amor.
Agustín Elías Jijena Sánchez
Zagreb
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Agradecimientos
Inma Arrabal, Programa Hijos de la luna, Radio Unión Catalunya
Recuerdo haberme encontrado en el café La Esquina de mis queridas Tierras de Adrogué, una mañana bohemia, a un gran personaje del pueblo. Yo probaba qué era tener veinte años y él me hablaba de sus experiencias de viajero. Para hacerlo mejor, me regaló su libro Cómo llegué a los Estados Unidos con cien dólares. Si bien esa cifra para mis bolsillos de poeta representaba mucho, había provocado con su relato una perturbación en mi inquieto corazón por no haber hecho algo parecido. Los dos vivíamos en el mismo pueblo; él tenía para contar su historia y yo aún no.
. Tiempo después, con ese andariego escritor, ya transformado en un precioso amigo, compartíamos escenarios e intercambiábamos experiencias. Luego, también, comenzamos a viajar juntos. Porque desde entonces, en todos los caminos que protagonizo, lo llevo conmigo como fantasma compañero, o como guía espiritual del que persigue las enseñanzas del buen aventurero.
. Ahora mismo, esperando un tren, mochila al hombro, aún viajando y escribiendo, quiero dejar mis felicitaciones por saber que aquellas letras que me han inspirado tanto volverán a ser recorridas por otros ojos soñando nuevos derroteros.
. Un abrazo verdadero para ese gran amigo que siempre será Osvaldo Verón. .
“Jamás busqué el aplauso o el reconocimiento. Creo que tampoco la identificación conmigo por lo que digo. Sinceramente lo que busqué desde mi primer poema es sentir que no estoy solo y que hay otro que al leerme me hace compañía”. .
“Ya puedo llamarte mía de verdad. ¡Pronto serás mía! No sentiremos necesidad de un anillo nupcial cuando estemos abrazados y sintamos que nos pertenecemos uno al otro. Nuestro anillo es el abrazo y vale más que cualquier insignia. Cuanto más nos apriete ese anillo, mayor será nuestra libertad. Perteneciéndome serás libre, y siendo tuyo, yo estaré libre”.
. Bienvenidos a la I Celebración Poética en estas surrealistas Tierras de Adrogué. Es un placer compartir nuestro arte con ustedes y liberar nuestra pasión junto a otros colegas amigos.
Agradecemos a Sur A, especialmente a Juan, por darle la oportunidad a este encuentro.
Aquí no habrá fuegos artificiales, no veremos grandes acrobacias, no sorprenderemos con fantásticos trucos de magia, ni les hablaremos de una nueva corriente espiritual, pero puede ser que sí suceda todo eso en sus mentes si se animan a viajar al mundo de la abstracción, de la inocencia llena de picardía, y a la infancia llena de madurez, porque ese es el precioso mundo de la poesía...
Está comprobado que existen mejores actores que nosotros y refinadas voces que podrían interpretar con mayor claridad nuestros amados versos. Pero lo que no podrá superar nadie, jamás, es la interpretación de un poema por su propio creador, ese es un privilegio enorme que disfrutaremos juntos. Para conocer acabadamente a una obra se requiere conocer al autor, y si es él quien nos habla de su obra estará completa la experiencia.
Hermosas mujeres y hombres valientes, aquí le presentamos a la reina anfitriona, por y para Ustedes: ¡la poesía! . .
“Si bien es cierto que el amor es incorpóreo el cuerpo puede dar y recibir amor, pues qué diríamos de los abrazos, de las caricias y de ese beso lleno de rubor”. .
. A Jesucristo, Para que nunca me permita ignorarlo Y para que Él jamás me ignore.
A los chicos de la calle Para que un día, Aunque sólo sea en el Cielo, Conozcan la felicidad.
“Creo en el mensaje de Jesucristo, aún con restricción de su existencia”
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Adentrándose
Tuve que esperar a estar bien triste para iniciar este relato. No podría escribir nada de lo que inicio con estas letras sin antes estar desesperado por volver a sentir a la esperanza. Esta vez la tristeza será quien me inspire a soñar, contradictoriamente, para alejarme de ella.
La esperanza nunca estuvo tan exaltada como en aquellos días donde un hombre llamado Jesucristo vivió entre los mortales. Porque antes de eso solamente era cuestión de Fe creer en una vida celestial, y porque lo es también ahora. Pero en ese tiempo era condición estar despierto como para ver que sucedía algo excepcional: Dios se había hecho hombre para convencernos de su existencia. De todos modos, a muchos les ganó el escepticismo y no creyeron en Él, aún cuando estuvieron a su lado. Por ello me he preguntado siempre qué sucedería si regresara Jesucristo en estos tiempos donde siempre diremos son más demandantes de su afecto. Sucede que me animo a decir que ahora, en este mundo, hay mucha más violencia que antes, como si el hombre evolucionara con precisión en su capacidad de odiar y de autodestruirse.
Quizá muchas veces Dios haya pensado en regresar, o quizá lo ha hecho por medio de esos hombre que se lloran al morir, como si al partir, la esperanza muriese también. ¡Tan pocas veces mueren hoy en día que pareciera que ya no hay mártires ni quién a la esperanza resucite! Por eso, ¿quién no anhela que Jesucristo regrese? Aunque es nuestro deber advertirle lo que podría sucederle si elige Buenos Ayres, por ejemplo, esta vez.
Sé que un Dios lo sabe todo, pero aún insisto en querer ayudarlo advirtiéndole lo que sufriría. Porque si le viéramos morir nuevamente nuestra angustia aumentaría, y también por ello podría decidir no querer volver a morir por tantos desgraciados que lo único que saben es odiar y matar, odiarlo y matarlo.
Así me propongo imaginar lo que yo creo acontecería hoy en Buenos Ayres si la Cruz volviese a ser visible.
. Agustín Elías Jijena Sánchez
Tierras de Adrogué, MMII
. (Si desea leer el texto completo, enviar un correo a la dirección albantes@hotmail.com escribiendo en el asunto “quiero la Cruz”, gracias)
I feel like my wife’s name is T-Mobile because she is the one who wakes me up every single morning. But, instead of giving me a kiss, she is offering me services that I do not want and, even worst, once I tried one and I was cheated… Should I call every night the T-Mobile Manager, so he or she cannot sleep neither?
. agustín elías (who unfortunately has a T-Mobile phone number) Zagreb, MMIX
“Se dice que un escritor a lo largo de su vida siempre escribe sobre lo mismo. Espero yo siempre entonces escribir sobre las absurdas categorizaciones de los hombres”. .
“Cuando un pueblo valiente, generoso y lleno de virtudes se ve ajado, oprimido y degradado por la pequeña facción de hombres inmorales y corrompidos que en la actualidad componen y son los agentes del gobierno…, es un deber sagrado de sus hijos hacer todos los esfuerzos que demanden las circunstancias para librar a sus hermanos y compatriotas de los horrores que sufren”.
Me despierto en Zagreb y debe ser Ranelagh en mi corazón.
¡Qué triste debe haber sido -aún debemos llorar- el día de septiembre en que Pablo se nos fue! ¡Cuán genial y artesana será la Poesía que lo trae a Juan ese mismo día para continuar su cantar!
No llega un poeta para reemplazar a otro que se va, si todos son lunas guiadas por Krishan caminando el sol. No deja este Pomponio de tener algo especial en su voz, si hace con su vida la palabra que hoy celebro: ¡hermandad!
Cuando fueron mis lunas en Zagreb fui guiado desde Ranelagh otra vez al sol.
Agustín Elías Jijena Sánchez
Zagreb, MMIX
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AgradecimientoS
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Juan Pomponio; Programa La Maloka, Radio FM Espacio 91.7 (AR)
El teatro que no recoge el latido social, el latido histórico, el drama de sus gentes y el color genuino de su paisaje y de su espíritu, con risa o con lágrimas, no tiene derecho a llamarse teatro, sino sala de juego o sitio para hacer esa horrible cosa que se llama "pasar el tiempo”.
“Al arrancar la cizaña, corren peligro de arrancar también el trigo. Dejen que crezcan juntos hasta la cosecha, y entonces diré a los cosechadores: arranquen primero la cizaña y átenla en manojos para quemarla, y luego recojan el trigo en mi granero”.
Cuando les decía a mis padres que quería dedicarme a las letras consentían mi deseo advirtiéndome que podía terminar mendigando para comer. Yo me arriesgué.
Tenía que llegar a la Ciudad de México para empezar a solucionar mis problemas. Caminé mucho hasta llegar a la terminal de colectivos de Monterrey. Fui a las oficinas de todas las empresas de colectivos explicándoles mi situación y pidiéndoles una excepción en mi pasaje. Ninguna se preocupaba en absoluto por mi caso hasta que una de ellas me ofreció un descuento. No había manera de convencerlos que no tenía dinero. El próximo colectivo partía en cuatro horas. Tenía que juntar para entonces cierto dinero. Destino de poeta, había que mendigar.
La terminal estaba comprendida por unas ocho salas de espera. En la primera de ellas me paré sobre unas sillas e improvisé un discurso que tuve que repetir varias veces y que decía más o menos así: ‘Al pueblo de Emiliano Zapata, un argentino despojado, hijo de la misma Nación Latinoamericana, le pide ayuda para poder regresar a su casa. Les hablo como hermano sabiendo que entenderán mi situación y que superarán mis expectativas en cuanto a la asistencia que yo he de recibir por haber sido mencionados ustedes varias veces como el resguardo moral del mundo’, y me quedaba esperando a que se me acercaran.
Los únicos que lo hacían eran chicos menores que yo diciendo haberme visto en la televisión. Entre tantos desgraciados brillaba el gesto tierno de gente que no tenía nada y me daban su aporte con mucha humildad.
El problema lo tuve con el personal de seguridad de la terminal que me prohibía mendigar. Me iba a la segunda sala y repetía la misma escena hasta que me volvían a echar. Agradecía que los infelices no intuían esperarme en la próxima y en cambio me perseguían de sala en sala como en los dibujos animados.
Conté el dinero reunido y superé lo que necesitaba para el boleto, consiguiendo con la diferencia una botella de agua. Hacía 36 horas que no comía nada ni refrescaba mi boca con líquido alguno.
Desde unas cabinas telefónicas pedí que me permitiesen utilizar Internet. Quería advertir a mi familia en Buenos Ayres para que me ayudaran a buscar un contacto en Ciudad de México. Era viernes por la tarde y llegaría recién a la gran ciudad el sábado a la madrugada. El Consulado Argentino no abriría sus puertas hasta el lunes por la mañana. Necesitaba por ello encontrar un lugar donde refugiarme.
No accedieron a brindarme gratis el servicio y tuve que pagar con las monedas que me quedaban la comunicación. Envié un mensaje breve diciendo que me habían robado todo, que me encontraba en México necesitando algún conocido allí.
La última vez que había enviado noticias por la Red había sido desde el aeropuerto de Madrid antes de volar a París como escala a New York.
(Terminal de colectivos de Monterrey)
agustín elías
Extracto de "La vida es poesía. Diario de viaje de un poeta", MMI
"El incremento de tropas ordenado por Obama hace que haya actualmente más soldados estadounidenses en Irak y Afganistán que durante el pico de refuerzo ordenado por Bush".
“Así hacen, viven y actúan un día y otro, a todas horas, la mayor parte de los hombres; a la fuerza y, en realidad, sin quererlo, hacen visitas, sostienen una conversación, están horas enteras sentados en sus negociados y oficinas, todo a la fuerza, mecánicamente, sin apetecerlo: todo podría ser realizado lo mismo por máquinas o dejar de realizarse. Y esta mecánica eternamente ininterrumpida es lo que les impide, igual que a mí, ejercer la crítica sobre la propia vida, reconocer y sentir su estupidez y ligereza, su insignificancia horrorosamente ridícula, su tristeza y su irremediable vanidad. ¡Oh, y tienen razón, infinita razón, los hombres en vivir así!, en jugar a sus jueguecitos, en afanarse por esas sus cosas importantes, en lugar de defenderse contra la entristecedora mecánica y mirar desesperados en el vacío, como hago yo, hombre descarriado. Cuando en estas hojas desprecio a veces y hasta ridiculizo a los hombres, ¡no crea por eso nadie que les achaco la culpa, que los acuso, que quisiera hacer responsables a otros de mi propia miseria! ¡Pero yo, que ya he llegado tan allá que estoy al borde de la vida, donde se cae en la oscuridad sin fondo, cometo una injusticia y miento si trato de engañarme a mí mismo y a los demás, de que esta mecánica sigue funcionando para mí, como si yo también perteneciera todavía a aquel lindo mundo infantil del eterno jugueteo!”
“En la enseñanza, si se quiere incentivar a la creatividad o a la inventiva, sería mejor transmitir inquietudes antes que verdades que se crean absolutas; preguntar más que responder”.
. "Many will say that he still hasn't earned the right to receive such distinction. We prefer to see in the decision, more than a prize for the president of the United States, a criticism of the genocidal policies that not a few presidents of that country have followed." .
Fidel Castro
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"The jury valued his desire to develop a world without nuclear weapons, forgetting his involvement in Iraq and Afghanistan, and his decision to install new military bases in Colombia."
“Con dinero y sin dinero hago siempre lo que quiero y mi palabra es la ley. No tengo trono ni reina ni nadie quien me comprenda pero sigo siendo el rey. Una piedra en el camino me enseñó que mi destino era rodar y rodar. Después me dijo un arriero que no hay que llegar primero sino hay que saber llegar”.
. Al Che Guevara . Ya sé, Comandante, que te han matado, siempre supimos que así sería desde el momento desalmado en que los necios asesinaron a la utopía.
Quién se atreve a proclamarte vencido, tus causas, permanecen aún con vida, quién se anima a ensuciar lo que has sido, tu sangre, es el dictamen de la historia y de la poesía.
Lo que no sabes, Comandante, es que has triunfado, porque tu espíritu aún pelea a los injustos del pasado, a los de hoy, a los que con odio vengan.
Nadie podrá decir que has desaparecido, tu ejemplo, ha quedado demostrado, fecunda en cada nuevo libertario enfurecido, tus valores, no mueren, son resucitados.
No morirás jamás, el odio ya no vivirá con libertad porque tu amor revolucionario siempre florecerá en el corazón de los sufridos, en toda tu hermandad.
“A partir de ahora consideren que están muertos. Aquí la única certeza es la muerte; tal vez algunos sobrevivan, pero consideren que a partir de ahora viven de prestado”.
“Habría que generar un círculo virtuoso donde la intriga sea una necesidad ineludible, con ella adquiriremos mayor conocimiento y este deberá aumentar la dimensión de nuestra inquietud, generando de esa forma una ininterrumpida ascensión hacia el saber”.
Sobre el intento de asesinato de Evo Morales del 16 de abril
. Me encuentro estudiando el tema y quisiera saber si alguien pudiera aportar información -la que es muy escasa- sobre lo ocurrido y sobre los personajes que han participado de los hechos, como asimismo brindarme su opinión a la siguiente dirección: albantes@hotmail.com
. El día había amanecido fresco, y el olor del jazmín del patio -llevado por la suave brisa que llegaba desde el Sur- se deslizaba por entre las rendijas de la ventana, cuya celosía no había sido cerrada a propósito durante toda la noche. Embriagado por ese perfume mágico y atrapado por el deseo de retener para siempre en su mente la disposición de las estrellas, había pasado la madrugada tendido en su cama con los ojos abiertos mirando hacia fuera. La seducción de memorizar ese paisaje celestial que pronto le faltaría había sido tal, que -casi sin pestañar- recorrió con sus ojos infinitas veces el oscuro telón de fondo, adornado por el brillo de aquellos soles inmensamente lejanos. El día había llegado. Las valijas azules, apiladas unas sobre otras y coronadas por la cámara de fotos -que con tanto sacrificio había comprado-, yacían en el rincón de la habitación esperando que él las levantase para dar comienzo a la partida.
Aquella otra mañana también había sido fresca, y la luz del día -como tratando de dilatar su marcha-, tardaba en aparecer desde detrás de la montaña. Aquel otro no había dormido tampoco esa última noche, pero no había sido el mapa del cielo el motivo de su desvelo, sino el camino de piedras que subía por atrás de la casa hacia la iglesia, adonde cada domingo desde niño se había dirigido, primero acompañando a su abuela, y cuando esta ya no estuvo, del brazo de su madre. Había decidido aprovechar la diáfana claridad de la luna llena para contemplar tal vez por última vez, sentado en un tronco -que él mismo algunos años atrás arrimara a la casa-, cada una de las piedras del sendero que brillaban cual estrellas cercanas e inmóviles. Pronta compañera de camino, una maleta de cartón marrón oscuro atada con una cuerda gris, sobre la mesa de la cocina también a aquel lo aguardaba.
Desde temprano la madre había preparado unas tostadas y el dulce de frutas casero que más le gustaba yacía sobre el mantel blanco. La radio, como cada mañana, hacía rato transmitía el noticiero que empezaba a las ocho. Su amigo de toda la vida, resistiendo la tristeza de la futura ausencia trataba de alegrar la mesa con algún chiste, que todos festejaban con poco entusiasmo. Su hermano también estaba allí, había llegado desde lejos para acompañarlo hasta el último minuto, y a pesar de las rencillas que años atrás los habían distanciado, buscaba toda oportunidad para demostrarle con palabras y caricias que lo amaba, como cuando niños le apretaba fuerte la mano, tratando de darle protección las noches de tormenta. El desayuno duró poco porque estaba muy ansioso y no quería demorarse más tiempo en la casa.
En aquella otra cocina se habían mezclado esa mañana el olor a pan recién horneado con el de la leche de cabra bien caliente, que salía de un tazón redondo y sin asas, ubicado en el borde de la mesa. La tristeza de su madre hacía que en la oscuridad habitual de esa habitación el vestido que llevaba -negro desde cuando en su juventud perdiera a su hermano- se viera más renegrido que de costumbre. Aquel tomó fuerzas y se sentó en la butaca frente al tazón de leche. Hubiera preferido que sus dos inseparables amigos estuviesen allí, pero era imposible porque la cosecha había comenzado y cuando el sol salía ellos ya estaban lejos de la aldea, camino al valle. Su hermana, entre sollozos y temblando, trataba de envolver en un trozo de paño blanco varios panes aún tibios, un poco de tocino y algunas cabezas de ajo. También aquel día el desayuno duró poco.
Para evitar la despedida, había decidido que el taxi lo llevaría al aeropuerto sólo a él, de lo cual le había costado convencer a dos de sus fieles acompañantes de aquella mañana. Sabía que su madre no iría aunque se lo pidiese, y eso lo tranquilizaba. Quería salir de casa como los otros días, tratando de convencerse que era un día como todos, aunque sentía que apenas podría contener el llanto. Y así fue, llegado el auto, se apuró a recoger sus cosas y hacer que las pusiesen en el baúl, salvo el bolso de mano y la cámara, que irían junto a él durante todo el viaje. Se despidió de su amigo, invitándolo a seguirlo -"si las cosas se le ponían feas"-; de su hermano, pidiéndole que cuidase de su madre y agradeciéndole por lo fuerte que le había sostenido la mano las noches de tormenta cuando eran chicos; de su madre, mirándola a los ojos y prometiéndole volver tan pronto cuanto pudiese, convencido que no pasaría mucho tiempo en cumplir aquella promesa. Ella supo que eso pasaría y con ese pensar se conformó.
Aunque no lo hubiera querido, para el otro la despedida debió ser allí y entonces. Lo esperaban cinco horas de caminata hasta el puerto, atravesando el bosque de castaños que estaba junto al derruido castillo de enormes piedras grises. Antes que el sol comenzase a calentar el día tomó su maleta y la sacó afuera de la casa. Primero se despidió de su hermana, quien luego de darle el atado con los víveres, desconsoladamente comenzó a llorar, pensando que tal vez él desistiese de su decisión de partir. Sin palabras, solo pudo apretarla fuerte contra su pecho, para después soltarla y no poder volver a poner la mirada sobre ella. Se acercó a su madre que estaba parada inmóvil junto a la ventana, y con los ojos ya humedecidos, la abrazó y lloró. Ella se contuvo con todas sus fuerzas, y logró no derramar lágrima alguna, pero sintió en lo más profundo de sus entrañas como su vida comenzaba a secarse, como la del anciano nogal de detrás de la casa después del duro invierno pasado. El pudo solo decirle que las mandaría buscar pronto, tan pronto como fuese capaz de juntar un poco de dinero. Pero ella supo que esa sería la última vez que se verían.
El camino al aeropuerto no era largo, aunque a él le pareció una eternidad. Pensó mucho. Recordó tantos momentos felices vividos y hasta sintió cierta nostalgia dolorosa por los tiempos difíciles, como cuando perdió a su padre en aquel trágico accidente. Maldijo también alguna vez su tierra, tierra que lo empujaba a volar, a volar a un cielo tan lejano e iluminado por estrellas desconocidas. Y solo una cosa le daba fuerzas para seguir: la idea de poder lograr lo que en casi treinta años de vida no había conseguido, un trabajo estable y algunas pocas otras cosas más, que con esfuerzo estaba convencido obtendría.
A pesar de que sus pies le pedían un descanso, el otro decidió que llegaría al puerto lo más rápido posible. Así, caminó, caminó sin parar. Y mientras caminaba no podía dejar de pensar en lo feliz que había sido en el mundo que estaba abandonando, en cuanto amaba la nieve del invierno, a pesar de su crudeza implacable; en cuanto se había divertido en las fiestas del santo patrono, rebosantes de colores y de sonidos. Y esa dicha sólo quedaba oscurecida por el recuerdo de la muerte de su padre sin causa conocida. Sin embargo, imaginar aquella tierra tan lejana que lo aguardaba más allá de los mares, le devolvía la felicidad y le daba esperanza, aunque sabía que no sería fácil.
Sólo los años separaron la historia del uno de la del otro, porque los unió la sangre, un apellido, hasta un mismo nombre... los unió la vida. Uno conocía desde niño cada detalle de la partida del otro, y nunca antes imaginó que se harían inmensamente suyos, mientras que el otro siempre supo que algún día volvería...
Hace dos mil años, y aun algunos siglos después, la religión era una pasión absorbente y avasalladora. Estaba en juego algo mucho más trascendental que la supremacía de los apóstoles depositarios de la doctrina, que habían escuchado las enseñanzas del Maestro después de la Resurrección, cuando Jesús ya se había desprendido de su cuerpo mortal y su alma estaba en relación directa con Dios...
Cierto día, en plena guerra argentino-brasileña, dos héroes de la Armada Argentina decidieron batirse a duelo para lavar ofensas recíprocas. Eran Rosales y Espora.
. Como estaban a bordo bajo las órdenes de William Brown, le pidieron a éste autorización para bajar a tierra. Además lo nombraron director de duelo. El almirante aceptó. "Ante todo, hay que postergar el encuentro", dijo Brown. "El enemigo está cerca y debemos salir en su busca. En cuanto a ustedes, les prometo que pronto se batirán."
. A los pocos días, al estar frente a frente las escuadras argentinas y brasileñas, el almirante llamó a Espora y a Rosales a su puente de mando. "Llegó el momento del lance pendiente -les dijo-. No olviden que cuento con su promesa de cumplir escrupulosamente mis órdenes". Asintieron los marinos y el jefe naval prosiguió: "Dentro de un momento entraremos en combate. Nosotros estamos listos - apuntó con su dedo-. ¿Distinguen ustedes la insignia de la capitana brasileña?" Rosales y Espora volvieron a asentir. "Bien. Ustedes van a atacar esa nave por ambos costados. Aquel de ustedes que consiga hacer arriar su pabellón, será el vencedor del duelo. La sangre de unos bravos como ustedes sólo debe derramarse en aras de la patria. Andando, pues".
Estar despreocupado es la premisa para alcanzar un acuerdo universal donde vivir sea un despilfarro de alegría ¡cuál fiesta! y sus códigos la única moral.
Ser salvaje en los movimientos no siempre puede decirse que esté mal si en el exceso están reflejados los valores que confunden a la valentía con la temeridad.
¿Qué otras ganas pueden hallarse en su mirada que resulten enemigas de la palabra amistad? Lo único que siempre quiere es compartir el trago mágico del brindis ¡por la libertad!
. A mis hermanos albanteses....................................................................................................................Pintura de Montserrat Solís
El destino no es más que el viento o el perfume de una flor llamada mujer, la vida no es más que el momento de goce previo a desaparecer.
La libertad es la energía que despliega las alas de la aventura festejando como un hecho a la utopía en los brindis entusiastas de la altura.
Vuela y fluye la asombrosa imaginación convirtiéndose el sueño en dictador de los únicos consejos de la inspiración que besan locamente el corazón.
Con el tiempo perdido en el espacio y lo necesario con sabor a universal, un barrilete sólo es, y sabio, ¡cuando su vuelo pide a gritos amar!
"Canción para las manos de un soldado", Joaquín Sabina
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El labrador de mi pueblo / lleva una azada en la mano /qué grandes tiene las manos / el labrador de mi pueblo / cavando de sol a sol / con lluvia, nieve o calor.
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El parado de mi pueblo / llena de angustia sus manos / qué tristes tiene las manos / el parado de mi pueblo / dando vueltas a la noria / sin jornal y sin historia.
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El alcalde de mi pueblo / lleva un bastón en las manos / qué finas tiene las manos / el alcalde de mi pueblo / con su orgulloso bastón / preside la procesión.
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El obrero de mi pueblo / no está en mi pueblo / ha emigrado, / sus manos amasan pan / para otros pueblos lejanos, / qué lejos están las manos / del obrero de mi pueblo.
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El soldado de mi pueblo / antes ha sido albañil / ahora ya no tiene pala / lleva en la mano un fusil / qué frías tiene las manos / alrededor del fusil.
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El cacique de mi pueblo / no vive tampoco allí / con el sudor de mi pueblo / se compró un piso en Madrid / con lo que su mano tira / cuántos podrían vivir.
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Soldado, si alguna vez, / el labrador de mi pueblo / se levanta, y el obrero / se levanta, y el parado / ¿qué vas ha hacer tú soldado / que antes has sido albañil? / ¿qué vas ha hacer con tus manos / y tu fusil?
Hoy no es un día más. El día de hoy ha de ser el más importante de este año. Es cuando uno se detiene y se dice a sí mismo, cómo pasa el tiempo, cómo he crecido.
Bueno, yo también esperé mucho este día que para mí también es muy importante ya que tú eres mi hermano a quien re-quiero y admiro. No aflojes nunca. Yo siempre estaré junto a vos, no lo olvides, un gran abrazo, mi amigo y hermano.
Este es momento que quiero que todos los días te esfuerces en dedicarlos a Dios y a mí.
Para los residentes argentinos en Croacia puedo facilitarles el formulario de registración del Consulado de Budapest, el cual oficia como concurrente por estas tierras.
. Algunas veces ocurre en la oscuridad de las primeras o de las últimas horas del día, como si recorriera el camino que me llevara hasta la luna; otras veces, sucede bajo el más enfurecido sol que me flagela y confiesa mis pecados. En mis Tierras de Adrogué, a pesar de sus cuevas arbóreas, disfruto menos que cuando es por la dulce tierra o la salada arena.
. Me recuerda que también soy un animal y me distrae de tanto trabajo intelectual. Si bien es cierto que mi mujer logra cosas parecidas, ella no queda celosa sino complacida por los beneficios de aquello que tan bien me hace para hacerle lo que desea cuando lo sugiere.
. Es la calma y la descarga absoluta. Porque es una de las pocas acciones donde el límite está en uno y la victoria siempre es con uno mismo. Es la prédica del artista que intenta unir la mente con el cuerpo y moldear con nuestra propia materia la manifestación de la pasión. Puede ser también el soliloquio religioso que nos conduce a la contemplación filosófica.
. Considero que forja la voluntad, porque cuando ya no hay más aire, queda la decisión de exigirnos siempre continuar, hasta la meta de la satisfacción de no habernos detenido antes de la línea de llegada.
. Amigos, me voy como un loco, como un salvaje, huyendo de ustedes y de mí, me voy a correr… .
. Siembra besos, príncipe que yo les pondré alas. . Cuando los arrastre el viento, como espora de plantas cubrirán los campos de tu reino de alados besos, sembrados. . Bajo el espurio cielo enamorado, donde el ruiseñor canta se amarán, beso con beso, allá, en la tierra de Albanta. . Siembra besos, príncipe que a lomos de caballo alado, verás tu reino como jardín...
Luciana tenía razón. Apenas llegué al pueblo de Sant Antoni me encantó su colorido y la cercanía que tienen todas las viviendas con la playa y el mar. Este parece ser el centro y vida espiritual de la gente.
Arrojé nuevamente las cosas en un hotel mucho más barato, pero donde me advertían que el agua era fría y de ninguna otra variedad. Cuando la recepcionista hizo esa aclaración la sentí un desafío a mi hombría y le contesté que no conocía el agua caliente, y que el calor de mi corazón calentaría la frialdad de cualquier inhospitalidad. Me observó como diciéndome que no era broma el asunto del agua. Lo supe muy bien al ducharme.
Recorriendo las playas quedé fascinado con unas aves hermosas y tan libres con las cuales paso horas enteras apreciando sus destrezas. Realmente son poéticas excepto cuando parece que me van a atacar y debo tirarme al suelo para no ser golpeado. Quizá se sientan intimidadas por el resentimiento de un hombre que no puede volar. Pero con mi imaginación disfruto de sus movimientos como si fueran propios.
Resulta muy extraño este lugar que siendo territorio español se hable mucho más el idioma inglés. La cantidad de turistas y dueños de negocios de origen británico confunde pensar que me encuentro en España.
Los ingleses están desesperados por el sol. Basta que una mínima caricia solar aparezca para que todos ellos le entreguen sus cuerpos religiosamente. Yo tengo puesto un saco evidenciando que ya conozco al sol, y además, por más fuerza que este haga no la creo suficiente para derretir los restos de hielo que quedan en mi cuerpo después de la última ducha. Tanto es el frío del agua que metí un pie en el mar para tantear su temperatura pensando que podría bañarme más cálidamente en él. Aún es la fresca primavera.
Por la calle, al caer el sol, me crucé con un grupo de escoceses. Al preguntarles por William Wallace se sorprendieron y luego levantaron sus polleras festejando. Yo los miré como lo haría un psiquiatra cuando una persona sufre demasiado los cambios hormonales.
Una mujer que se encontraba con ellos se me acercó a pedirme disculpas y decirme que le producía orgullo que alguien que no fuera de Escocia recordase a su héroe. Le contesté que las causas justas eran bandera de cualquier hombre justo.
(Playa de Sant Antoni)
agustín elías
Extracto de "La vida es poesía, Diario de viaje de un poeta", MMI
Che, Juan, ¿qué hace un poeta en el exilio cuando se queda sin yerba mate?
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Agustín Elías
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Cuando un argentino se queda sin yerba mate lo primero que hace es decir: ¡La puta madre! ¡Se me terminó la yerba! ¿Ahora dónde carajo consigo yerba mate en Croacia por ejemplo? Mira el paquete, trata de buscar algunos restos, quizás pueda encontrar unos palitos, pero lo mucho que podrá hacer es ver el polvillo verde del fondo. Huele el paquete, siente esa fragancia mágica para nosotros. Todavía sentimos el sabor del último mate en nuestra boca. Lo memorizamos para llevarlo por los caminos. Buscamos la forma de tranquilizarnos, no entrar en pánico. ¡Que lo re-parió! No hay yerba. Tenemos café, té y otros elementos, pero no, no puede suplantarse, no es lo mismo. Tiene que ser nuestro sagrado mate espumoso.
Luego de nuestra exasperante y angustiosa realidad de quedarnos sin yerba, comienza otro periplo. La búsqueda del verde tesoro. Comenzamos a pensar. ¿Dónde habrá? Recorremos todos los supermercados: nada. Casi nadie conoce ese elemento vital para nosotros. No saben. Nos miran extrañados ¿Yerba mate? ¿Qué es eso?, nos preguntan. Muchos creen que se trata de una droga. A más de uno lo habrán parado en algún aeropuerto acusándolo de narcotraficante por llevar paquetes "extraños" con una hierba verde. Creen que es para fumar. Nos demoran y en muchos casos hasta nos la quitan.
Seguimos pensando. En los supermercados no hay. En otra etapa de la búsqueda decidimos encarar todas las casas naturistas, dietéticas, herboristerías, farmacias, e incluso hasta algunos chamanes perdidos en la ciudad. Ni rastros de nuestro tesoro. Nada. Nos ofrecen toda clase de yuyos. Quizás podamos encontrar, como me paso una vez en Venezuela, saquitos de yerba mate para tomarla en infusión. Podríamos consolarnos con eso, pero no, no es lo mismo. No se puede suplantar el mate espumoso, escuchar su canto cuando lo tomamos, sentir su presencia mientras escribimos un poema, o compartirlo con una dulce muchacha. Regresamos a casa derrotados, no vencidos. Sabemos que, alguien en este momento, sea el país que sea, en el Congo o en la China, alguien estará sorbiendo un sabroso mate. ¡Tenemos que encontrar la bendita yerba mate!
Seguimos pensando ¿Quiénes toman mate? Los argentinos, los uruguayos, en algunas partes de Brasil, los paraguayos, algunos chilenos. Siempre hay un pariente que viaja y trae paquetes de yerba. Seguimos buscando, preguntamos a todos los latinoamericanos que se nos cruza por el camino y nada. Nadie tiene, todos estamos en la misma búsqueda. ¡Sedientos! De pronto aparece un amigo, un loco pintor uruguayo y me dice: "Juan, los árabes también toman mate. Hay un negocio en la calle tal, que vende yerba mate." No puede ser, me digo. ¡Los árabes! ¿Desde cuándo toman mate los árabes? Esa es otra cuestión que tengo para investigar. En carrera veloz salgo a comprar el preciado tesoro. Al llegar al negocio naturista de la tienda árabe, veo toda una estantería repleta de paquetes de yerba mate PIPORE y CRUZ DE MALTA. No puedo creerlo. Restriego mis ojos, quiero creerlo. Le hago una pregunta estúpida a la señora ¿Tiene yerba? "Sí, claro" ¿Cuantos paquetes quiere? Todossssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss. Claro, cuando me dice el precio, da para pensarlo. Un paquete ronda los diez dólares. Miro mis bolsillos, tengo poco dinero, no me importa. Hago la mayor inversión de mi vida y regreso a mi casa venezolana con mi tesoro bajo el brazo.
Juan Pomponio
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a) Preguntaron cómo se prepara el mate. Estas cosas, como las buenas cosas, se aprenden si uno las ve hacer, y mejor al comenzar a intentarlo. Pero a grandes rasgos consiste en llenar 3/4 del pocillo de calabaza o madera llamado mate con la propia yerba mate. Se lo puede dar vuelta sobre la palma de la mano para sacudirlo y que se acomode la yerba y luego dejar ese tesoro verde, como dijera Juan, inclinándose a 45 grados dentro del mate. Se calienta agua, y antes que hierva, se vierte por donde hay menos yerba y, en ese mismo lugar, se pondrá la bobilla que no se volverá a mover. Luego se disfruta y se va cebando (recargando con agua) siempre por el mismo lugar. Se puede tomar a cualquier momento del día y la cantidad que se quiera. Para gaucho tiernos, o mujeres sin ánimos de amargura, se le puede poner un poco de miel en el sitio donde cae el agua al cebar. Cosa importante, el mate se comparte, con un solo cebador. Nunca se rechaza un mate y, si se dice gracias es sólo cuando ya no se quiere más. El mate se lava con agua caliente y se irá curando con el tiempo de uso. Si en vez de agua se le pone un jugo frío se transformará en tereré.
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b) La yerba se renueva en cada mateada, cuando el sabor se pierde o comienzan a aparecer yerba-peces en el agua. Puede ocurrir, pero es muy triste, que deba utilizarse la misma yerba otro día, porque ya lo dice Enrique Santos Discépolo en su tango "Yira, Yira": cuando no tengas ni yerba de ayer secándose al sol...
Evo Morales fue declarado "Héroe Mundial de la Madre Tierra" por la ONU
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"El presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Miguel D'Escoto, declaró este sábado al mandatario boliviano, Evo Morales, como Héroe Mundial de la Madre Tierra, en un acto realizado en el Palacio de Gobierno de La Paz".
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Además de Morales, el líder cubano Fidel Castro fue nombrado Héroe Mundial de la Solidaridad y el fallecido ex presidente de Tanzania Julius Nyerere será reconocido como Héroe Mundial de la Justicia Social".
"Once the bases are installed on Colombian soil, they will be there for who knows how long. And, as a result, peace in the region will be perpetually threatened".
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"What happened in Honduras was the first step in a military agenda which will only escalate with the presence of US military bases on Colombian territory".
. Dolor, tristeza, bronca, inocencia robada. La identidad perdida, esperanza postergada. No volver a ser quien era, no saber qué futuro me aguarda. Entre el amor de los míos renacer quisiera. Misterioso designio de la vida, un nuevo amanecer me aguarda. Entre tanto sufrir, me redime volver a sentirme amada.
Fernando José Ignacio Jijena Sánchez (Escrito tratando de comprender el sentimiento de una paciente violada)
Quiero felicitar al queridísimo poeta Juan Pomponio por haber sido nombrado “Asesor del Consejo Consultivo Mundial” de la Unión Hispanoamericana de Escritores (UHE).
¿Una guerra entre Colombia y Venezuela? ¿Hay algo más absurdo e innecesario para los sueños de Latinoamérica? Que Chávez no caiga en la trampa que quiere tenderle US para que el conflicto de las FARC y del narcotráfico sirvan de excusa para tomar mayor posesión en territorio colombiano e incursionar ahora también en el venezolano. Más narcotráfico y petróleo, respectivamente, es lo quieren. Que el pueblo de Venezuela y el de Colombia, que son el mismo, aunque desde otras regiones nos quieren seguir dividiendo, se muestren unidos y en paz. Porque dependerá de ellos lo que suceda para el bien de todos. Habría que mantener alejados a los presidentes de Chile, La Argentina y el Uruguay de estos días. Por favor, no cometamos el mismo error de seguir dividiéndonos y, por el contrario, busquemos la unión definitiva de la Nación Latinoamericana todos los que la amamos verdaderamente.
“En los países desarrollados hay poco tiempo para la Poesía, en los no desarrollados tampoco la estiman, el mundo corre detrás de sus metas, de sus ambiciones y de sus propias amarguras. Somos nosotros, los que amamos el arte, estemos donde estemos, los que le honramos (a veces, con la tinta de nuestra lágrimas)”.
. Inherente al concepto de Dios es su omnipotencia. No hay nada que no esté a su alcance y nuestra limitada inteligencia no puede concebir ciertas cuestiones que sólo resultan comprensibles por su sabiduría.
Con palabras algo más sencillas me llenaba de admiración pensar en eso cuando tenía unos seis años. Recuerdo por ese entonces imaginarme qué sería el infinito y cómo habría sido la creación del universo y qué había antes de eso o qué sería la nada. Religiosamente me producía mayor ansiedad el hecho que nosotros, los mortales, estábamos a prueba aquí en la Tierra para luego ser juzgados por nuestras acciones y que, acaso, debíamos temerle a Dios.
Quedaba claro que había algo que debía hacer con mi vida en esta oportunidad existencial para no fracasar y ser recriminado, mandato que aún perdura en mi alma. Si la vida toda fuera una prueba y, quien nos pone en esta situación posee una inteligencia absoluta y todo lo puede ver, su plan podría ser mucho más complejo que sólo dejarnos vivir y juzgarnos al final de nuestras vidas. Era un misterio que debía develar. Debía observar mejor mi entorno y todo lo que ocurría, porque Dios estaba en todas partes.
Todo esto no era una preocupación y era un enigma. Porque cuales quieran fueran las formas de la prueba y del juicio de cada persona, yo era muy pequeño y sabía que eso ablandaba las sentencias y, por otra parte, yo no había hecho nada malo como para ofender a Dios. Sin embargo, quería entender cómo funcionaba todo ese mecanismo que tenía que ser perfecto, pero entendible en algún sentido por las mentes que serían evaluadas.
Toda persona sería puesta a prueba bajo un ser omnipotente para quien nada es imposible y entonces, todo es posible que suceda. Comencé a hacerme algunas preguntas, y estas surgían muchas veces en las dos cuadras que caminaba desde mi casa hasta la escuela porque allí recibía educación cristiana.
¿Lo que yo observaba era lo mismo que observaban las demás personas? ¿El entendimiento de lo que ocurría en el mundo exterior, tal como la apreciación de un color o la asimilación de un hecho cotidiano, era percibido igualmente por todos? De hecho, ¿existían los demás o yo era la única persona real y los otros serían una suerte de seres que sólo servían para la prueba a la que era sometido? No pensaba que yo fuera la única persona existente sino que muchas otras también estarían siendo sometidas simultáneamente pero por separado y todos rodeados de fenómenos irreales y confusos al servicio del plan divino.
Una mañana rumbo al colegio se me ocurrió pensar que las lámparas que colgaban en el medio de la calle bien podían ser filmadoras por las cuales estuvieran registrando mis movimientos. Mirarlas fijamente como desenmascarándolas fue mi actitud todo el trayecto. Ese día en clase observé que mis compañeros, todos vestidos igual y sin mostrar signos de estar cuestionándose esto que yo, parecía comprobar mi sospecha. Si intentaba hablar sobre si éramos seres existentes o imaginarios, o quiénes éramos reales o ficticios, me respondían invitándome a jugar al patio en los recreos, pero bien podían estar negándome la posibilidad de indagar sobre el tema. Pero si eran sólo seres al servicio de un plan podían carecer de la necesaria información. Y así estuve toda esa mañana buscando algo que los delatara. No era un interrogante sencillo y, de descubrir parte del plan no significaba que lo contrariaría pero sí, durante toda la vida-prueba, iba a sentirme terriblemente solo. ¿Qué ganaba entonces hallando la verdad? No planeaba negarme a obedecerle a Dios, sino, y tal vez, ofrecerle mi inteligencia a su servicio demostrándole que había podido superar, tal vez, la primera prueba de todas: la de sabernos partícipe en una vida regida por un ser omnipotente que nos exige el descubrimiento de la verdad.
Al regresar ese día a mi casa, mantuve mi postura de mirar con aires de complicidad a las lámparas de la calle. Una vez en mi casa mi madre me dio un beso y luego preparó una comida. Ya no pude, entonces, pensarla como un ser sin vida o que ese amor fuera sólo parte de un plan. Ella era real, como yo, y entonces concluí feliz que no estaba abandonado en la experiencia de esta vida. . .
. Hacia el Reino de Albanta / Tan Así, Sin Saberlo / En mi Viaje a las Letras / Corriendo el Riesgo de Enamorarme / Sé que En algún lugar me esperas / Llegando a La fantasía del Amor / ¡No creas que te miento!
Junto a Ráfagas de Aire y Vida / Sin ser Rehenes del Tiempo / Relataste los Secretos de mi Pueblo / Caminamos juntos por Adrogué / Con Simpatía por la Locura / Siendo, algo así como viviendo / Recreamos las / Escenas de un café Albantés.
Déjame Contarte / Acerca de mi Lágrima de Noviembre / Consolándome del llanto / Mi primer Beso recibí de ti / Mi Corazón Libre / Grita ¡Vive Corazón! / Es La Seducción de la Vida / Hasta el Final…
Joven Heroico, Fresco, / de Raíces Nómadas / Liberado de una Consentida Esclavitud / Tu Naturalidad, Será Siempre / Una Sonrisa del Sol, Alegría / Es por tu Belleza interior, / ¡Por tu Valentía!
Así quiero ser… Color cielo… / Si me Permites, De pronto / Quiero Escarpar, De Mí / Con Expresión de Mujer / Esconderme en tu Refugio / Y Que se Abran las puertas de tu Corazón / Tan sólo importa, Tus Maneras / ¡Tus Latidos Alterados y El Amor!
Frente a tus Ojos y / Por ellos, no por mí / Olvídate del Prejuicio Sibarita / Te pido, Tan sólo Mírame / Observándote, eres Suave, Dulce Distracción.../ Pero No dejes de Mirarme.
De Ayer a Hoy / ¡Otra vez en El Refugio de tu Corazón! / El Abrazo en el Reencuentro / ¡¡¡Y Dame un Beso!!! / Quiero nuevamente Desnudarte el Corazón / Vivir en Ti y Navegando / Cumplir tus Caprichos / Decir Piedra Libre / A nuestro Intercambio de Amor.
Nochedulce y de Cita con Angeles / Advertimos Las preocupaciones de la Luna / Con su Belleza Natural y Femenino Perfil / Tomenta que No llega, se Va / De todos modos, No tenemos Dudas al Despertar.
Quisiera Preguntarte, / Pero Otra vez tu mirada / Confiesas: Estoy Enamorado / Eres la Emperatriz de mi Deseo / Querer es estremecerse, respondo / Es Cuando dos Cuerpos / Se convierten en un solo Cuerpo Amante.
Hoy tengo La Felicidad de Sentirte / De haber roto El muro del Encierro / Encontrar mis Palabras Correspondidas / Sé que Te quiero… amarte / Y dejo En tus Manos mi Destino.
No me hace falta Indagar si eres tú / Mi Don Quijote de la Mancha / Y yo Dulcinea / En Albanta hay una sola Lunea.
. En la Costa Brava, frente a la playa de La Fosca, en Palamós, me encontré a dos simpáticos gallegos montados en dos ruedas. Javier y Luis (así en la fotografía) son dos amigos que desde hace cinco años vienen aventurándose en las rutas de España persiguiendo faros. Cual caballeros andantes han sentido la necesidad de recorrer caminos en amistad y de buscar la guía romántica de los faros, como excusa noble de muchísimas otras búsquedas personales que habrá golpeadas por el viento en sus chaquetas de viajeros.
. Con tono agradable Luis respondió a mi curiosidad: “Encontramos que una forma de poder montar en moto siguiendo un objetivo, lógicamente, sea visitar los faros, y empezó la afición de esa manera. Vamos de faro en faro, viéndolos, disfrutando de la moto, disfrutando de la costa, y disfrutando de todos los pueblos de España”.
Luis sueña los caminos que Javier comprueba en el mapa y proseguirán con su sencilla y envidiable misión. Sus ruedas hacen girar a la amistad, y hacen rodar lejos a la rutina. Entonces todos podremos sentirnos compañeros de ellos, y no momentáneamente, porque Luis agrega: “Cuando terminemos España, empezaremos por Portugal, y ya si los años nos dan seguiremos por el resto de Europa”.
Mucha suerte y que los faros anuncien la búsqueda y algún hallazgo. .
. Ya no quisiera escuchar las palabras excusadas que me dirán que yo exagero, y que es mi pesimismo una visión equivocada.
Quienes gobiernan no saben llorar por la mano limosnera de ese chico abandonado que extraña a su madre prostituida en las calles de mugre del olvido.
Quienes gobiernan no saben disimular su alegría por la fiesta espuria de los negocios turbios y asesinos que engordan a su hipocresía de creer sufrir el sufrimiento por la televisión.
Ya no quiero vivir escondido ni pretender obviar esta traición, de gobiernos que ignoran a su gente y de hombres que callan a su corazón, ¡qué la dignidad de mi pueblo no arríe el pabellón! . .
Un verso afortunado del niño Pablo dice: “Las alas del agua vuelan por los ríos de Albanta”. Inspirado en eso, su padre, el poeta de Madrid Luis Eduardo Aute, presentó en el año MCXLXXVIII la canción que lleva por nombre ese mágico lugar. Una generación más tarde, el poeta nacido en las Tierras de Adrogué, Agustín Elías Jijena Sánchez, edificaba poéticamente lo que luego sería su primer libro, el Reino de Albanta. En ese texto se lo proclamó Rey al poeta mayor y, en agradecimiento literario, luego de leer el borrador, el monarca de ensueños reconoció al Príncipe de Albanta en el año MM prologando aquél texto.
. Posteriormente el joven poeta fue nombrando entre sus más allegados pobladores albanteses, considerados hermanos, a los destacados integrantes del Reino: los Caballeros de la Orden de Albanta.
De los ideales albanteses .
De la Poética
Comprometidos con embellecerlo todo por causa de nuestra vida
. Del Corazón
Subordinados siempre a sus más profundas emociones
. De la Libertad
Nacidos de ella intentando ser padres de su esencia
. Del Ánima
Conocedores de poseer un alma que debe ser ejercitada en la virtud
. Del Sol
Observadores decididos de la luz que nos brinda la verdad
. De la Pasión
Entregados a nuestros sueños e ideales con locura
. De la Belleza
Maravillados con la naturaleza y la pureza de las cosas
. De la Cruz
Humillados pero inspirados por el ejemplo de Jesucristo
. Del Reino de Albanta
Ayudándonos fraternalmente para poder ayudar a los demás .
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Agustín Elías Jijena Sánchez Príncipe de Albanta La Argentina
A Ramón, El Tronco, el mejor y con más códigos de Madrid . . No he recorrido aún todo el territorio español –cosa que ya haré- y del asunto al que me referiré se sabe diferente en cada ciudad. En unas me han sorprendido con alegría y en otras, sólo por eso, no dan ganas de volver. Y si hablo ahora del caso particular de Madrid sea porque me ha servido de torpe ejemplo de lo que vengo a denunciar. Aquí ha sido donde más veces he estado y donde más puedo notar el avance de esta cosa terrible que debemos, entre todos, detener. Porque hay un asunto bien rico por el cual se le conoce a España y por lo mismo, cuando lejos, se la extraña.
. Cuando por primera vez llegué a Madrid hace muchos años recuerdo haber ingresado a una cantina y pedido una cerveza. Entonces me la sirvieron, por costumbre, con espuma hasta en mi pantalón y con una pequeña degustación de algún manjar. Que se dice caña fue la primera aclaración, y que yo no había ordenado nada de comer fue mi refutación. Pero cuando me dijo sonriente el camarero que eso era una tapa que engalana a cada cañita, inmediatamente tragué fascinado la primera y pedí una segunda para tener dos ofrendas para mí. Con eso, caminar por los madriles consistía en recorrer los mostradores y enamorarse del camarero que mejores tapas ofrecía. No debería sorprenderle a nadie que varios de mis mejores amigos por estas tierras han sido por ello esos seres que me refrescaron del sol desértico como verdaderos amigos mi boca y llenaron mi panza cual instinto maternal.
. Sufro aquí recordar aquello y recordarme en el presente. Sufre recorrer tanto sitio mi voz pidiendo cañas que no llaman a ninguna tapa, o que ya no viene sin gritarla una y otra vez. Y esto me hace muy triste, y esto nos hará a todos tristes y a todos flacos. Me niego a aceptar que esta hermosa tradición pueda morirse en Madrid y generar contagio su putrefacción. Cuánto aterra pensar que es así cómo habrá ocurrido la desaparición en las otras ciudades de las tapas que me hacían feliz. Que así habrá sido porque la gente no reclamó, o porque no hubo un poeta y cocinero que se indignó generando este reclamo en nombre de todos los demás.
. Por estos días de fiestas del barrio veo a muchísimo jóvenes brindando pero ninguno enfadado como yo porque no tiene su tapa. Que si es sólo brindar podrá hacerse en cualquier ciudad del planeta, y ya venir por aquí no tendrá nada de especial. Faltará nomás ver a la gente demasiado mareada por tomar mucho sin comer como sucede en otros lados. Que esto no es ninguna tontería, porque es cosa de la vida y tradición española del buen comer y las razones porque los que se van, o los como yo, siempre tienen ganas de volver.
. Cuando se pide una caña en esta ciudad, y en toda España, se debe servir una tapa, y a medida que se multipliquen los pedidos debería ser cada vez mejor. Luego habrá sitios más ricos y mostradores más generosos que otros, pero se podrá, a los que fueron menos, darles una y otra vez su oportunidad. Pero algo más que un “me pone una cañita” debe oírse ejemplarmente por Madrid. Unámonos entonces mis colegas en un grito hambriento: ¡camarero, sin mi tapa me voy de aquí!
"Honduras, en el año 2009, el de continuidad de la Resistencia"
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Amigas y amigos, hermanas y hermanos, compañeras ycompañeros todas. Es cierto que una parte de la humanidad ha estado diseñando desde hace cientos de años, cómo dejarnos sin mundo al resto, cómo hacer para que nos gane el desamor, la desesperanza y la tristeza. Es cierto que a veces lo logran y por eso están llenas las calles de tristes, los hospitales de enfermos, las cárceles de pobres, las casas de mujeres rotas. Pero es cierto también que hay quienes insistimos en poner la belleza junto a la justicia, el bien común sobre los deseos exclusivos de esos que nos pretenden negar, y en ese lado somos muchos y muchas, ahí hay de todos los oficios, de todas las formas, los tamaños, los colores y pensamientos. Ahí en medio de esos hay muchos que cantan, que escriben, que pintan, que dicen de modos distintos los suspiros, los deseos, las rabias de tanta gente. Eso son ustedes, hermanas y hermanos artistas. Esos que tienen la gracia de poner en ritmos los pulsos, de decir en poco lo mucho, de mezclar la emoción con el color y la imagen.
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Cientos de aquí de esta tierra y de otras, han estado con la resistencia de este pueblo a perder la búsqueda de la belleza por tener ahora que enfrentar a la barbarie. Este necio pueblo que a casi cuarenta días y sus noches se niega a olvidar y a amnistiar el crimen y la mentira. Nos han enviado fotos, canciones, poemas, músicas, ideas, propuestas.
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El golpe sigue debilitándose y mientras tanto llevándose sangre entre los nudillos, sangre y dolor, huérfanos, impunidad, amarguras y tristezas. Cada día hay que darnos ánimos y continuar en la tarea que hemos escogido, hasta no ver lejos de nuestras calles y plazas el color de los golpistas armados defendiendo a los dueños de la patria del dinero, sus sonrisas mentirosas en los medios que mienten como oficio.
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Eso hacemos, todos los días. Ustedes han estado con nosotros y con nosotras, pero necesitamos más. Es importante, para los que no han llegado y son de otras tierras hermosas como esta, que vengan con sus cantos, sus pinceles, sus cuerpos y palabras a esta tierra. Somos pobres en cosas como lo verán. No tenemos mucho que ofrecer: tortillas, frijoles, buen queso, ron y muchas historias. Tal vez abrazos, diálogos de guitarras, de poesías, de arte de acá, de indignación. Podemos ofrecerles mucho, estar compartiendo la lucha de este pueblo, que hoy es muchos pueblos.
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Se dice que los artistas no vienen porque no tenemos dinero para que vengan, pero si han venido otros y otras que tienen menos oficio en la sensibilidad, imaginamos que podrán hacerlo como puedan y los que puedan. Hemos intentado algunas acciones pero hay quienes tienen hartas ocupaciones y compromisos ya contraídos, entendemos, pero les llamamos a repensar sus agendas, sus necesidades y sus compromisos con lo que hoy anda caminando por el centro de América y mas allá. Vengan compañeras y compañeros, hermanas y hermanos, amigos y amigas. Vengan con sus ruidos, con sus susurros, con sus letras, con sus gestos y caminen con nosotros y nosotras estas veredas que cada día hay que caminar de nuevos modos. Aquí les esperamos.
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La Resistencia desde Honduras
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Aclaración:
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El texto no es de mi autoría y asimismo lo he recibido.
. Se cumple un mes desde que ocurrió el golpe militar en Honduras el 28 de junio. Más allá de las razones y sinrazones, y de la politiquería interna del país que llevaron a que eso sucediera, aquí lo único importante es seguir denunciando el terrible atentado contra la democracia y la libertad del pueblo. Aunque lo vistan de cívio-militar, porque yo pregunto, ¿acaso es posible que los militares realicen un movimiento semejante sin el apoyo de alguna minoría popular? Claro que la hay, pero no muy auténtica, porque de haber sido así hubieran esperado a ganar las elecciones.
. Este tema es de una hondura demasiado importante como para estar conduciéndose con el nivel de superficialidad reinante. Pareciera que el resto de los gobernantes latinoamericanos están exentos de sufrir acciones semejantes. Cuando queda muy claro para otras minorías de otros países hermanos que, un golpe militar, aún en estos tiempos, es posible. Se lo puedo hacer, porque nadie protestará demasiado, ni nadie tomará medidas verdaderas. El egoísmo, irresponsabilidad y torpeza que se ve en los mandatarios del resto de la comunidad Latinoamericana es vergonzoso. Más allá de algunos gestos particulares, variadas buenas intenciones que bien pudieran llevar consigo algún oportunismo político, o algún discurso afortunado, nada en concreto se ha hecho en un mes.
. Está claro que el presidente Obama pareciera el más simpático desde los tiempos de la Independencia Americana, aunque aún deberá demostrárselo con políticas certeras y con el tiempo. Pero, ¿cómo es posible que la esperanza de Honduras dependa del país que en el pasado fue el responsable de brindar el beneplácito a todos los golpes militares de Latinoamérica? ¿Cómo es posible que los pueblos latinoamericanos no sepamos resolver nuestros problemas por nosotros mismos y mostrarnos finalmente unidos? ¿Cómo es posible que nuestros gobernantes no entiendan que lo que le ocurre al vecino bien puede sucederles a ellos por lógica y habría que impedirlo así sea por un principio estratégico? ¿Cómo es posible mantenerse indiferente con los problemas de un vecino si, además de tenerlo cerca, es nuestro hermano?
. Si fuera palabra estaría entre tus labios para siempre, si fuera palabra estaría en el aire sin fronteras, me transformaría constante, natural, sería medio, camino y puente.
Si fuera palabra engendraría amores callaría para el afecto, existiría para la paz, dedicaría mi incorpórea vida a ser compañía y consuelo, declaración y promesa esperanzadora.
Si fuera palabra sería un libro de arena, sin principio ni fin, sería canción revolucionaria, poema de vapor, de sangre, de tierra.
Si fuera palabra lucharía incansable, verborrágica, lucharía sólo conmigo, nadie y nada más debería luchar, conmigo bastaría para ganar.
Si fuera palabra tendría muchos nombres, casi siempre amor, paz, alegría, a veces silencio, sueño y soledad, de vez en cuando angustia, nostalgia y desesperación.
Y tal vez, en ciertas ocasiones me llamaría ira, secreto y dolor.
Si fuera palabra sería un murmullo constante, un himno insurrecto pero inocente, sublevado pero humano, inquisidor
Tiene algo de luna y se le parece tanto a Dulcinea que sería mejor que Miguel la viera para describir con precisión su inigualable preciosura.
Si alguien como yo sintiera su frescura se vería envuelto en el siguiente dilema, amarla hasta morir o impedir que se nos muera, recién entonces comprenderían mi apasionada locura.
No hay mujer que posea su ternura ni ha nacido ni vendrá al mundo otra semejante porque Dios crea una estrella tan brillante sólo una vez, cuando decide despojarse de mesura.
Enamorarse es la aventura más romántica que la vida tienta convirtiéndose en la razón y causa para que no mienta que querré su nombre como epitafio en mi sepultura.
Tiene algo de luna y se le parece tanto a Dulcinea que lleva por nombre Lunea y por amante, un soñador abrazado a su cintura.
"The same critics who say that the United State has not intervened enough in Honduras are the same people who say we are always intervening and the Yanquis need to get out of Latin America".
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"We have been very clear in our belief that President Zelaya was removed from office illegally, that it was a coup and that he should return. We have cooperated with all the international bodies in sending that message."
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"If these critics think that it's appropriate for us to suddenly act in ways that in every other context they consider inappropriate, then I think that what that indicates is that maybe there's some hypocrisy involved in their approach to US-Latin American relations".
“Convertirse en escritor significa no dormir nunca más con absoluta ligereza porque es difícil detener al pensamiento, pero estarás siempre despierto e inmerso en increíbles sueños”.
. La velocidad de los medios de comunicación hace creer a muchos que todo debiera ser igualmente veloz. Como si hubiera que hacer el amor en el mismo tiempo en que se envía un correo electrónico, o como si hubiera que recorrer una ciudad en el mismo tiempo que nos tomó arribar a ella en avión.
. Como escritor está claro que el arte de escribir cartas es parte de mi vida. Así suelo intercambiar correspondencia, a través de los medios modernos y también con aquella vieja y sana costumbre de escribir a mano, ponerle una estampilla al sobre e ir caminando al correo. Siempre respondo una carta, a no ser que sea una agresión, y no suelo demorarme demasiados días en ello. Es más, suelo escribir algunas cartas para “calentar mi pluma”.
. Quiero presentar un ejemplo de situaciones que recibo cada vez más a menudo transcribiendo extractos de tres cartas recibidas en tres días por la misma persona. . Día 1: “Apreciado poeta… escribiéndote para enviarte un poema mío que me gustaría muchísimo saber tu opinión y si sabes de algún lugar adonde podría enviarlo para intentar publicarlo… No quiero quitarte tiempo y te voy a agradecer mucho tu opinión… ¡Felicitaciones por tus poemas! ¡Muchos besos!"... . Día 2 (24 horas después): “Poeta… no sé si habrás tenido tiempo de leer mi poesía que no creo sea tan mala ni te hará perder demasiado el tiempo. Para mí es muy importante saber tu opinión como te dije… Quizá te hayan molestado mis besos porque tengas ya una mujer a tu lado, eso no lo sé… ¡Sólo estoy pidiéndote unos minutitos!... ¡Muchos besos!"... . Día 3 (48 horas después de la primera carta): “Serás poeta o lo que quieras pero no tienes derecho a tratar a nadie a sí. Ni tampoco estaba pidiéndote algo demasiado importante para ti, aunque sí para mí… Si no te gustó mi poema me lo dices y punto. ¿O acaso te crees que eres el único mortal que escribe poesía? No tengo porqué soportar este desprecio de tu parte y espero no saber nada más de tus letras… ¡Egoísta, engreído! ¡Hablando de solidaridad y no respondes un carta bien intencionada!... ¡No buscaba nada extraño sino que me dieras tu opinión! ¡Aprende a ser cortés antes de escribir poesía! Y no quiero ninguna respuesta tuya disculpándote, ¡por favor!"...
. Imagínense ustedes, comienzo a leer el primer mensaje, unos días después de haberlo recibido y encuentro un poema al que considero con el mismo interés y honestidad como a cualquier libro que haya abierto en mi vida. Señalo algún verso, realizo algunos comentarios, siempre admirando lo que a mí me ha gustado, y me encuentro con el segundo mensaje. Entonces comprendo que andará con cierta urgencia por saber mi opinión. Luego me encuentro con el tercer mensaje y digo, ¿entonces no le envío ya mi parecer o quedaré como un mal educado? ..
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Abrazado a la serenidad, Agustín Elías Jijena Sánchez
“If a woman shares my love / my verse will brush the tenth sphere of the concentric heavens; / if a woman spurns my love / I will turn my sadness into music, / into a high river that will continue to resound throughout the course of time”.
Amigo, ¿cómo son las cosas por allá? Espero estés muy bien. .
Te cuento que estuve nuevamente por Madrid y recité poesía. Nuestros libros estuvieron allí y muy alegres. Muchos de ellos están recorriendo lugares que ni te hubieras imaginado.
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Yo sigo organizando asados, pero por Europa y, como siempre, entre "buenísimas y cascoteadas".
. Una vez en la ciudad de Green Ville, South Carolina, Charly me despertó paternalmente. Nos despedimos, nos deseamos suerte, y le agradecí sentidamente. Me había dejado frente a las escaleras de una iglesia. Decidí sentarme en sus escalones para pensar dónde dormiría esa noche y acerca de las posibilidades de recaudar dinero en el lugar.
. No había reparado antes de unos sollozos que escuchaba detrás de mí. Me di vuelta y vi a una chica embarazada llorando y dándome la espalda. Me acerqué a ella y le pregunté si necesitaba algo. Miró con desconfianza y al ver mi expresión ingenua decidió explicarme que se había peleado con el padre de la criatura que llevaba en sus entrañas.
. Contó que viajaría hasta Atlanta, Georgia, para darles la novedad a sus padres pero nunca pensó que se encontraría sola en esa especial circunstancia. Intenté consolarla y rechazó mi buena disposición diciendo que nada podía mejorar su estado anímico. Lo sentí un desafío y empecé a dialogar con el bebé que llevaba dentro de su panza con una voz cómica cuando interpretaba las contestaciones de su hijo.
. Así logré que Kimberley sonriera. Recién entonces me preguntó qué es lo que yo estaba haciendo allí. Le expliqué que solamente quería encontrar un empleo para juntar fondos y regresar a Europa o recorrer Latinoamérica. Me dijo que no debía hacer nada de ello y quedarme en los Estados Unidos por siempre. Se quedó pensando y ofreció alcanzarme hasta Atlanta donde su padre era dueño de unas empresas donde fácilmente hallarían un lugar para mí. La condición era que yo manejase su camioneta hasta esa ciudad. Acepté encantado.
.. Nunca antes había manejado una camioneta en automático y por ello salía quemando llantas cada vez que hacía mover al vehículo. Lo mejor era que ella se divertía mucho con mi inexperiencia. Para aumentar su alegría por momentos exageraba mi torpeza.
. Puse un disco con música del Potro Rodrigo en el equipo de música que le encantó. Tanto entusiasmo le produjo ese ritmo tan extraño para su costumbre que me obligó a detenerme en la ruta para que le enseñara a bailarlo. Así fue que, subiendo el volumen de la música cordobesa, Kimberley y yo bailamos cuarteto al costado de la ruta. Me encantaba hacerla reír. Ni sus cabellos rubios ni sus ojos color cielo lograban encandilarme como lo hacía su sonrisa. Tenía una expresión angelical con la cual estaba seguro podía doblegar la decisión de un dictador ante su posible ejecución por vivir en la belleza.
. Una vez en Atlanta me dejó su teléfono para que la llamara en unos días, dándole tiempo a que se tranquilizaran las c